Por: Miguel Antonio Bernal V.

Panamá, que hasta ahora solo aparecía en los medios internacionales como sinónimo de corrupción, lavandería de dinero y refugio de dictadores, barcos y criminales, hoy día saltó al escenario por su nueva realidad.

Durante los últimos 39 días, Panamá vivió una verdadera explosión social, que ha estremecido no solo al gobierno autoritario de turno, sino que ha hecho aflorar el resquebrajamiento del estado de cosas impuesto por la invasión estadounidense de diciembre de 1989.

El detonante de un creciente descontento incubado por las desigualdades de todo tipo, en una población de escasamente cuatro millones de habitantes, lo ha sido la imposición arbitraria y autoritaria , de parte del Gobierno, de un contrato leonino y antinacional, firmado por el gobierno panameño con la minera First Quantum, empresa acuerpada por la República Popular China, USA, Canadá, Singapur y Corea del Sur, para la explotación – a gran escala-de cobre, oro y otros materiales.

La Ley 406 que avaló el contrato,ha sido declarada Inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia por segunda vez en menos de 4 años. Sin embargo, el Presidente no ha solicitado la renuncia de su gabinete, que hizo estallar el pasado 20 de octubre,con el aval de los diputados paros, huelgas, manifestaciones y protestas ciudadanas, a lo largo y ancho de todo el pais Centenares de miles de manifestantes, en su gran mayoría jóvenes menores de 25 años, se apoderaron de las. plazas, calles y avenidas en forma pacífica, para expresar su repudio al gobierno y al Partido gobernante, el PRD, que continúan actuando como si nada hubiese pasado.

El país vivió una paralización combinada por la huelga de los educadores, paros de los médicos, cierres de las universidades y la beligerancia de la’ mayoría de los sindicatos del campo y la ciudad, así como una aguerrida y decidida protesta de las comarcas. El fallo de la CSJ debe ser leido por toda la ciudadanía para evitarnos caballos de Troya, en alguna de sus partes.

Hoy, tras más de un mes de protestas, represión policíaca, cuatro personas fallecidas, marchas, manifestaciones, cierres, judicializaciones, más de 1.200 arrestos, vandalismo patrocinado, despidos, amenazas, injurias, difamaciones: la inconstitucionalidad querrá ser aprovechada por el Gobierno y sus cómplices de FQM y del CONEP y los. Medios de. Comunicación antipueblo.

La inconstitucionalidad de la ley 406, debe ser archivigilada por la ciudadanía Panamá vive, en ‘medio de la zozobra, la ardiente esperanza de alcanzar los cambios que le permita recuperar su dignidad.No más mina. No más engaño!

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