57 periodistas han sido asesinados en 2022, el 65% en países considerados en paz, según el último informe de RSF.

El número de periodistas encarcelados alrededor del mundo bate récords por segundo año consecutivo y asciende a 533, según el balance anual publicado por la ONG Reporteros sin Fronteras (RSF). La organización alerta del número de ataques cometidos contra personas que ejercen la profesión periodística: 57 han sido asesinados en 2022, 65 están secuestrados y 49 se encuentran en paradero desconocido. 

Las regiones del mundo que concentran la mayoría de encarcelamientos son Asia, donde se encuentran el 45% de los periodistas encarcelados, y el Magreb y Oriente Medio, con algo más del 30%. El 25% de esos 533 ha sido enviado a prisión durante el 2022 y las mujeres periodistas representan ya cerca del 15% de los encarcelamientos, frente al 7% de hace cinco años.

Como explica la vicepresidenta de RSF, Edith R. Cachera, estas cifras “reflejan la expansión de las dictaduras y los totalitarismos, que son regímenes cada vez más duros“. Apunta, además, la importancia de señalar continuamente estas prácticas, también desde dentro de la profesión, y apunta a las sanciones internacionales como un mecanismo de presión internacional “que suele funcionar“.

Asimismo, desde RSF denuncian que estos regímenes siguen ejerciendo su autoridad y privando de libertad a los periodistas “que les resultan molestos” de forma cada vez más “desacomplejada, en muchas ocasiones, sin ni siquiera someterles a juicio. Según cifras del informe, poco más de un tercio de los periodistas encarcelados tiene una condena, el resto, en torno al 63%, no han sido juzgados. 

China se mantiene como la mayor cárcel de periodistas

RSF alerta sobre los altos niveles de censura y vigilancia alcanzados en China, que se mantiene como el país con más periodistas encarcelados, con un total de 110. De hecho, el gigante asiático ocupa el puesto 175 de 180 en el Índice mundial de libertad de prensa elaborado por la organización.

A veces no somos suficientemente conscientes de la ferocidad de la dictadura, de la represión a los ciudadanos y a los periodistas en China“, expone Cachera, que recuerda el nivel de vigilancia tecnológica al que se somete la sociedad en este país. “No tienen Google, WhatsApp u otras redes sociales. Todo es de creación propia y es controlado y espiado, en las calles y en las redes“, añade. 

Cachera señala, además, la paradoja que supone que países como China tengan “totalmente abierto” nuestro espacio mediático a su propaganda y sus medios, mientras que desde Europa “no se puede hacer nada allí“. “Sería hora de plantear un poco de reciprocidad“, dice. 

Por detrás de China, los países con un mayor número de periodistas en prisión son Birmania (62), donde han sido prohibidos numerosos medios desde el golpe militar de 2021, e Irán (47), que se convirtió en la tercera mayor cárcel de periodistas un mes después del comienzo de las multitudinarias manifestaciones desatadas tras la muerte de Mahsa Amini.

De los 47 encarcelados en Irán, 18 son mujeres periodistas. Tres de ellas, entraron en prisión antes de la muerte de Amini, pero las 15 restantes fueron encarceladas una vez comenzaron las protestas. 

El 54% de los periodistas encarcelados en el mundo se concentran en cinco países: China, Birmania, Irán, Vietnam y Bielorrusia. 

El 65% de los asesinatos se ha producido en países en paz

Tras dos años de cifras históricamente bajas, el balance de RSF revela un aumento de los periodistas asesinados del 18,8% con respecto al año anterior. Esto se explica, en parte, por el estallido de la guerra en Ucrania, ya que solo en los seis primeros meses de conflicto han sido asesinados ocho periodistas.

Entre ellos, se encuentra el fotoperiodista ucraniano Marks Levin, ejecutado a sangre fría por soldados rusos, y el reportero de la cadena francesa BFM TV, Fréderic Lecrec-Imhoff, que murió tras impactar un obús mientras cubría una evacuación de civiles en las inmediaciones de Severodonetsk.

Sin embargo, más allá de la guerra, el 64,9% de los asesinatos a periodistas se ha producido en países considerados en paz. Solo México, donde en los últimos diez años han sido asesinados al menos 80 periodistas, registra 11 asesinatos en 2022, un 20% del total. 

México vive una situación dramática donde al mimbre del Estado hay un ‘narcoestado’. Hay estados federales de México absolutamente gangrenados de crimen, narcotráfico y corrupción”, expone al respecto la vicepresidenta de RSF. 

De hecho, cerca de la mitad de los 57 asesinatos registrados se concentran en América, un continente que registra, según el documento, la cifra más alta de los últimos 20 años. La mayoría de ellos, se han registrado en Sudamérica y Centroamérica, siendo Haití, uno de los más mortíferos, con seis periodistas asesinados. 

El perfil de los periodistas perseguidos

Como apunta Cachera, pese a las diferencias entre países, los periodistas perseguidos suelen responder a un mismo perfil. “Son periodistas independientes, que tratan de ejercer un periodismo de contrapoder, no oficialista, como el que hay en la mayoría de esos países“, explica. Lo que suelen investigar, dice, gira en su mayoría en torno a la corrupción política, ya sea local o nacional, o el crimen organizado. 

Según el informe, cerca del 80% de profesionales de los medios asesinados en 2022 lo ha sido de forma deliberada por causas relacionadas con su profesión o con los temas que trataban. Apunta, además, que investigar sobre crimen organizado y corrupción supone cubrir los temas más peligrosos para el periodismo. En este año, abordarlos ha resultado en la muerte de 13 y 12 periodistas, respectivamente. 

Desde RSF denuncian también la impunidad ante estos crímenes. Como ocurrió este año con la reportera de Al Jazeera, Shireen Abu Akleh, a pesar de que varias investigaciones concluyeron que el ejército israelí la disparó de forma deliberada, ningún responsable ha respondido por el crimen y la historia se repite con otros asesinatos. 

Por otro lado, como apunta el balance, en América latina, la mayoría de ejecuciones son planificadas por sicarios que matan a periodistas que investigan sobre temas relacionados con la “política local, el crimen organizado o los derechos humanos“. Esto hace aún más difícil dar con el responsable real que ejecutó la orden, lo que también dificulta el duelo para las familias de las víctimas. 

A veces, explican desde RSF, se detiene a sicarios, que son los que ejecutan. “En países como México o Colombia vale muy barato matar, contratar a alguien para disparar a un periodista es barato, pero a lo que nunca se llega es al autor intelectual“, expone Cachera. 

65 periodistas desaparecidos y 49 secuestrados 

Según RSF, al menos 65 periodistas y trabajadores de medios están secuestrados alrededor del globo. Todos ellos se concentran en tres países de Oriente Medio excepto uno, secuestrado en el Sahel. El principal secuestrador es el grupo terrorista autodenominado Estado Islámico, con 28 retenciones.

Por último, el informe detalla la desaparición de dos nuevos periodistas en 2022, que se suman a los 49 desaparecidos desde el año 2003, según el cómputo de la organización. Son el reportero Dmytro Khiliuk, desaparecido en Dymer, al norte de Kiev, y el fundador del portal de noticias Chiapas Denuncia Ya, Roberto Carlos Flores Mendoza, en México. 

Por MARTA REY/Noticias RTVE

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