El cargamento, compuesto por insumos médicos, alimentos y equipos de rescate, fue coordinado en conjunto con empresarios panameños y el apoyo logístico del Gobierno de los Estados Unidos.
En un gesto de solidaridad con el pueblo venezolano, la Fundación Voluntad y FCI Logistics, con el respaldo de empresarios panameños y cientos de voluntarios, enviaron este jueves un primer cargamento de 15 toneladas de ayuda humanitaria destinado a las comunidades afectadas por el devastador terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio.
La iniciativa fue posible gracias a la articulación del sector privado panameño, encabezado por Dovi Eiseman, presidente de la Cámara de Comercio de la Zona Libre de Colón, así como al aporte de miles de panameños y venezolanos residentes en el país, quienes respondieron de manera solidaria a la campaña de recolección de insumos.
El cargamento partió desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen e incluye medicamentos, material médico-quirúrgico, alimentos no perecederos y equipos especializados para labores de rescate y atención de la emergencia.
El traslado aéreo fue posible gracias al apoyo del Gobierno de los Estados Unidos, mediante las gestiones del embajador en Panamá, Kevin Cabrera, quien colaboró para facilitar el envío de la ayuda hacia territorio venezolano.
Una vez en Venezuela, los suministros serán recibidos y resguardados por organizaciones de la sociedad civil, responsables de garantizar una distribución directa, transparente y oportuna entre las familias más afectadas por el desastre.
«Más que cifras, lo que queremos destacar es la solidaridad de miles de personas que decidieron actuar frente al sufrimiento de otros. Este avión no solo transporta ayuda humanitaria; lleva esperanza para quienes hoy más la necesitan«, expresó Dovi Eiseman.
La Fundación Voluntad y FCI Logistics informaron que este vuelo constituye la primera fase de un puente humanitario. Actualmente, los equipos de voluntarios continúan clasificando las donaciones recibidas para organizar un próximo envío por vía marítima, con el objetivo de hacer llegar el resto de la ayuda recolectada a las comunidades damnificadas.
Esta iniciativa reafirma el compromiso del sector privado y de la sociedad civil panameña con la asistencia humanitaria y la cooperación internacional, demostrando que la solidaridad trasciende fronteras cuando más se necesita.
