El presidente de la República, José Raúl Mulino, reafirmó este jueves que la seguridad nacional y la protección de las familias panameñas constituyen una prioridad fundamental para el Gobierno Nacional, al tiempo que anunció la implementación de medidas más estrictas para combatir la criminalidad y fortalecer el sistema penitenciario del país.
Durante su conferencia semanal en el Anfiteatro del Palacio de Las Garzas, el mandatario aseguró que la reciente fuga masiva registrada en el Centro Penitenciario La Joyita será investigada hasta las últimas consecuencias y advirtió que todos los responsables enfrentarán el peso de la ley, sin excepciones ni privilegios.
“En este gobierno no habrá protección legal ni política para nadie. Quienes tengan algún grado de responsabilidad deberán asumir las consecuencias de sus actos”, enfatizó.
Mulino informó que, de los 195 privados de libertad que escaparon durante los hechos ocurridos en La Joyita, 178 ya han sido recapturados y retornados a prisión, mientras continúan los operativos de búsqueda para ubicar a los restantes. Además, destacó que 155 reclusos ya han sido judicializados por el delito de evasión, con penas que podrían alcanzar hasta siete años de prisión, de los cuales 28 ya recibieron sentencia.
El jefe del Ejecutivo reiteró que desde el primer momento ordenó la separación inmediata de funcionarios vinculados a la seguridad del penal, así como la realización de requisas masivas para recuperar el control de los centros penitenciarios y desarticular estructuras criminales que operaban desde el interior de las cárceles.
En relación con el traslado de reclusos de alta peligrosidad a la isla de Coiba, aclaró que no se están construyendo nuevas instalaciones dentro del parque nacional. Explicó que se utilizan infraestructuras existentes del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), edificadas previamente con las consultas ambientales correspondientes.
“El objetivo es proteger la seguridad nacional y a miles de panameños honestos que diariamente sufren las consecuencias de la violencia generada por organizaciones criminales, incluso desde las cárceles”, sostuvo.
Asimismo, anunció que el Gobierno trabaja en una transformación profunda del sistema penitenciario, basada en modelos más rigurosos de control, disciplina y aislamiento para internos de alta peligrosidad, tomando como referencia experiencias internacionales que han demostrado resultados positivos en la reducción de la criminalidad.
“La cárcel debe dejar de ser un centro de operaciones para el crimen. Es momento de implementar una nueva cultura penitenciaria adaptada a las necesidades actuales del país. Las reformas que impulsaremos serán firmes y orientadas a garantizar el orden y la seguridad ciudadana”, afirmó.
El mandatario adelantó que los detalles de estas nuevas políticas públicas y reformas estructurales serán presentados oficialmente durante su informe a la Nación el próximo 1 de julio.
Finalmente, Mulino hizo un llamado a los estamentos de seguridad para redoblar esfuerzos en la captura de los responsables del crimen de una estudiante ocurrido recientemente, reiterando el compromiso del Gobierno Nacional de combatir la violencia y garantizar justicia para las víctimas y sus familias.
