En un gesto de fraternidad y solidaridad eclesial, la Arquidiócesis de Panamá envió 35,000 hostias a Cuba para contribuir con la celebración de la Santa Eucaristía en comunidades católicas de la isla afectadas por la escasez de este elemento esencial para la vida sacramental de la Iglesia.
La iniciativa surge como respuesta a las dificultades que enfrentan varias diócesis cubanas para garantizar el suministro de hostias, indispensables para la celebración del sacramento que constituye el centro de la fe cristiana y la principal fuente de comunión entre los fieles.
Las formas fueron elaboradas por las Hermanas del Monasterio de la Visitación de Panamá, quienes se sumaron a esta misión con espíritu de servicio y generosidad. Para preservar su calidad durante el traslado, fueron cuidadosamente envasadas al vacío antes de su envío.
La Arquidiócesis también expresó su agradecimiento a COPA Airlines por facilitar de manera gratuita el transporte de esta ayuda fraterna hasta Cuba, permitiendo que llegue oportunamente a las comunidades que más la necesitan.
Más allá de su valor material, este envío representa un signo tangible de la unidad de la Iglesia y del compromiso de acompañar a las comunidades hermanas que atraviesan momentos de dificultad. “La Eucaristía es el sacramento de la unidad. En torno al mismo Pan de Vida nos reconocemos hermanos y miembros de un solo Cuerpo. Por eso, cuando una comunidad carece de lo necesario para celebrar este misterio, sentimos el deber evangélico de tender la mano y acompañarla”, destacó la Arquidiócesis de Panamá.
La Iglesia panameña reiteró además su llamado a mantener la oración por el pueblo cubano, sus pastores y fieles, para que continúen fortalecidos en la fe y en la misión de anunciar el Evangelio, encontrando en la Eucaristía una fuente permanente de esperanza y unidad.
