Tras coronarse como Señora Hispanoamérica 2026, Samantha Lea Calamari Gómez , panameña, esposa, madre y abogada nos habla de los retos y responsabilidades que lleva sobre su cabeza
Llegamos a la hora y punto acordado para nuestra entrevista, y donde ya nos esperaba Samantha Lea Calamari G., quien nos habló un poco de lo que ha sido su vida tras ganar este concurso que se desarrolló en República Dominicana. Nos llamó poderosamente la atención que para Samy, como le dicen sus allegados, la corona, lejos de ser solamente un símbolo de belleza, se constituye para ella, en ese trampolín desde el cual enfoca sus esfuerzos para ayudar a otras mujeres.
Esta es una corona con propósito, para recordar que somos más que caras lindas y figuras perfectas. Quiero llevar a un mensaje a todas las mujeres y es que el convertirse en esposa, no debe apagarnos o mantenernos en casa, porque las mujeres hemos demostrado que somos capaces de realizar varias cosas a la vez. «Amo mi casa, amo a mi esposo, amo ser mamá. Pero también soy profesional, también tengo sueños, también me preparo. Esta corona es para todas las señoras que se levantan a las 5am, trabajan, cuidan, estudian de noche, y aún así sacan tiempo para brillar. Somos más que una foto. Somos fuerza.
Periodista: En el concurso compitieron mujeres con historias muy distintas. ¿Qué crees que conectó con el jurado y con el público?
Samantha: La verdad. No vine a vender perfección. Soy casada he llorado por deudas, he celebrado graduaciones, he vuelto a estudiar después de los 30. Cuando me preguntaron «¿qué representa tu matrimonio?», respondí: «representa equipo». Creo que muchas mujeres se vieron ahí. No una reina inalcanzable, sino una vecina, una amiga, una compañera.
Periodista: ¿Cuál es ese propósito que quieres llevar a todo el país ahora que tienes la corona?
Samantha: Tengo 3 compromisos claros para este año:
- «Mujer Casada, Mujer Capaz»: talleres en comunidades para señoras que quieren retomar estudios, emprender desde casa, o volver al trabajo. Sin culpa.
- Red de apoyo entre esposas: crear grupos donde hablemos de salud mental, finanzas en pareja y comunicación. Porque el matrimonio también necesita herramientas.
- Campaña «Mi corona también lava platos»: mostrar la vida real. Con ojeras, con uniforme de trabajo, con delantal. Que las niñas vean que se puede ser reina y ser real al mismo tiempo.
Periodista: Seguro habrá quien diga «un concurso de belleza no empodera». ¿Qué respondes?
Samantha: Que el empoderamiento no es la pasarela. La pasarela es una vía para ser escuchada.. El empoderamiento es lo que haga después. Si con esta corona logro que una señora se inscriba a terminar el bachiller, o que un esposo apoye más en casa, entonces sí empodera.
Periodista: Y en tu casa, ¿qué dijo tu esposo cuando ganaste?
Samantha: Emocionado. Me dijo: «ganaste tú, pero ganamos nosotros». Porque detrás de cada señora casada hay un equipo.
Periodista: Para cerrar: ¿qué le dirías a esa señora que hoy se siente invisible, entre el trabajo, los hijos y la casa?
Samantha: Que no se le olvide quién es. Que casada no significa terminada. Significa que ya tienes experiencia, tienes historia y tienes voz. Ponte tu propia corona hoy. Lávate la cara, ponte labial si quieres, y sal a cumplir eso que dejaste pendiente. El país te necesita más que perfecta: te necesita real.
Periodista: Gracias por recordarnos eso. Bienvenida al reinado.
Samantha: Gracias. Esta corona no es mía. Es de todas.
