El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, en representación del presidente de la República, José Raúl Mulino, participó en la ceremonia que dio inicio oficial a los ejercicios multinacionales Panamax 2026, el mayor entrenamiento de fuerzas de seguridad de la región, con participación de 21 países.
Panamax 2026 tiene como eje central la protección del Canal de Panamá y la seguridad continental, movilizando durante 11 días a 1,700 uniformados, equipos especializados y armamento.
El ejercicio contempla etapas que abarcan desde la planificación inicial hasta la ejecución táctica en escenarios marítimos, aéreos, terrestres y cibernéticos. Cada fase integra capacidades operativas de los estamentos de seguridad panameños con las de sus aliados internacionales, lo que fortalece la capacidad de respuesta conjunta ante riesgos que comprometan la estabilidad regional.
Durante su intervención en la ceremonia, el ministro Orillac dio la bienvenida a los miembros de las fuerzas de seguridad y defensa de los países participantes, y expresó que a lo largo de más de dos décadas los ejercicios Panamax han fortalecido la seguridad hemisférica mediante la cooperación multilateral.

“Desde la perspectiva del Estado panameño, Panamax fortalece nuestra capacidad para anticipar riesgos, gestionar crisis y proteger la infraestructura crítica que resulta esencial tanto para Panamá como para el comercio y la economía mundial”, expresó Orillac.
“Las amenazas transnacionales, los riesgos híbridos, los ciberataques, los desastres naturales y las emergencias tecnológicas exigen que los Estados evolucionen permanentemente sus mecanismos de prevención y respuesta. Ejercicios como Panamax permiten evaluar nuestros sistemas, identificar oportunidades de mejorar y fortalecer nuestra capacidad colectiva para proteger a nuestras poblaciones”, recalcó.
Para estos ejercicios, las primeras delegaciones llegaron desde Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Perú y República Dominicana, con cerca de 500 efectivos especializados en operaciones de fuerzas especiales. Posteriormente se integraron representaciones de Alemania, Belice, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Gran Bretaña, Jamaica, México, Países Bajos y Paraguay.
La dimensión naval del ejercicio se hizo visible con el despliegue de embarcaciones en aguas panameñas. Siete países —Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, Países Bajos, Panamá y República Dominicana— han movilizado buques y patrulleras para ejecutar operaciones simultáneas en el Pacífico y el Caribe, con el objetivo de reforzar la interoperabilidad de las fuerzas marítimas.
En el Pacífico, la fuerza de tarea está integrada por unidades de Estados Unidos, Panamá, Colombia, México y Ecuador. Estas naves realizan maniobras de control marítimo y respuesta ante amenazas transnacionales.
En el Caribe, Países Bajos, República Dominicana, Panamá y Colombia ejecutan operaciones de patrullaje e interdicción para garantizar la protección de rutas estratégicas.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Ábrego, destacó que Panamax 2026 representa más que un despliegue militar: constituye un compromiso político y estratégico.
“La planificación lo es todo. Este ejercicio refleja la confianza de nuestros aliados en Panamá y la responsabilidad que asumimos como guardianes del Canal”, remarcó durante la presentación de las fases del entrenamiento.
Por su parte, Kevin Marino Cabrera, embajador de Estados Unidos en Panamá, enfatizó en que ningún país puede enfrentar por sí solo todas las amenazas del entorno actual, y que de ahí deriva la importancia de la cooperación internacional a través de los ejercicios Panamax.
“Las organizaciones criminales transnacionales, el narcotráfico, las amenazas cibernéticas, el terrorismo y otros que buscan debilitar nuestras instituciones no respetan fronteras. Los desastres naturales tampoco esperan a que terminemos de coordinarnos. Por eso, debemos prepararnos antes de que ocurra cualquier tipo de crisis”, destacó Cabrera.
“Panamax 2026 también representa la fortaleza de la relación entre Estados Unidos y Panamá. Esta cooperación es posible gracias al liderazgo del presidente Donald Trump y el presidente José Raúl Mulino, y su compromiso de proteger nuestra región”, añadió. “Un Canal seguro, abierto y resiliente protege los empleos, el comercio y las cadenas de suministro de las que dependen millones de personas. También contribuye a la estabilidad de toda la región”, añadió.
La presencia multinacional en Panamá reafirma el papel estratégico del país como punto de encuentro para la seguridad continental. La coordinación entre fuerzas armadas de distintos países permite evaluar la capacidad de reacción ante amenazas comunes y la protección de infraestructuras críticas de importancia global.
