Israel asegura haber alcanzado 400 objetivos de las milicias.

Israel ha intensificado este martes sus ataques contra la Franja Gaza, con bombardeos que han dejado más de 700 muertos en 24 horas, según las autoridades sanitarias del enclave. El Ejército israelí asegura que ha alcanzado al menos 400 objetivos de las milicias, en lo que ha calificado como “operación a gran escala”, y ha dejado claro que los ataques no van a cesar. 

El Ministerio de Sanidad en Gaza eleva el número total de muertos a 5.791. Entre las víctimas mortales se calcula que 2.360 son niños y niñas. En la incursión de las milicias palestinas en el sur de Israel el pasado 7 de octubre murieron 1.400 personas.

La ONU ha advertido que dos tercios de los hospitales de Gaza están fuera de funcionamiento, y ha pedido que la ayuda humanitaria que entra desde Egipto incluya combustible, imprescindible para los generadores que suministran electricidad a los centros.

Más de 700 muertos como resultado de una “operación a gran escala”

Las autoridades sanitarias de Gaza han cifrado en 704 las víctimas de estos últimos ataques, que han golpeado sobre todo el sur. Allí ha huido más de la mitad de los 2,2 millones de habitantes de la Franja siguiendo precisamente los avisos de Israel, que les instó a abandonar el norte. Al menos 15 viviendas han sido destruidas, añaden las fuentes sanitarias.

A última hora del lunes, las bombas alcanzaron el campo de refugiados de Al Shati, situado cerca del mar en Ciudad de Gaza (norte de la Franja), causando decenas de muertos. 

Otro de los misiles ha caído en una gasolinera en Jan Yunis (sur) donde se reunían en ese momento familias enteras que habían huido del este de la ciudad. “Aquí hay paneles solares, así que la gente viene aquí a cargar sus dispositivos y filtrar agua – ha explicado a Reuters Abdallah Abu al Atta, que vive junto a la gasolinera – Les han bombardeado mientras dormían“. 

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), por su parte, han asegurado que los ataques han alcanzado más de 400 objetivos de las milicias, y han matado a una docena de combatientes de Hamás, entre ellos tres jefes de batallón. 

Entre los objetivos se encontraban supuestamente un túnel que permitía infiltrarse en Israel desde el mar, y centros de mando de Hamás en mezquitas, siempre según los militares israelíes, que hablan de “operación a gran escala“. 

El teniente general Herzi Halevi, jefe del Estado Mayor de las FDI, ha sugerido que Israel no tiene ninguna intención de moderar o interrumpir los bombardeos, pese a las peticiones de algunos países para una tregua o al menos una pausa humanitaria. “Queremos llevar a Hamás a un estado de desmantelamiento total”, ha declarado Halevi. 

Halevi ha hecho saber también que los planes para una invasión terrestre de la Franja siguen adelante. “Estamos bien preparados para las operaciones terrestres en el sur – ha añadido Halevi – Las tropas que tienen más tiempo están mejor preparadas, y eso es lo que estamos haciendo“. 

Diversas informaciones apuntaban a que los militares presionan para iniciar cuanto antes la fase terrestre, mientras que el Gobierno de Benjamín Netanyahu retrasa la orden por presiones de Estados Unidos, que prefiere esperar a la liberación de los rehenes.

Dos tercios de los hospitales dejan de funcionar 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado de que dos tercios de los hospitales y un tercio de las clínicas han detenido sus operaciones.

Tememos un aumento de las tasas de mortalidad en personas con enfermedades crónicas“, ha alertado el director de emergencias para Oriente Medio en la Rick Brennan, quien también ha subrayado el riesgo que corren las cerca de 200 mujeres que a diario dan a luz en el enclave.

La ONU pide que más ayuda humanitaria entre en la Franja. Aunque en los últimos tres días 54 camiones han pasado a través del paso de Ráfah, en Egipto, los envíos no incluyen combustible, imprescindible para el funcionamiento de los generadores eléctricos.

Es extremadamente urgente, porque sin combustible los vehículos no pueden moverse, los generadores no pueden producir electricidad para los hospitales, y también se necesita en panaderías y plantas desalinizadoras de agua“, ha asegurado en rueda de prensa telemática Tamara Alrifai, portavoz en Amán (Jordania) de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA).

Antes del conflicto entraban en Gaza 100 camiones diarios, unos 45 de ellos con combustible para cubrir las necesidades de la población.

Noticias rtve.es

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