La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) conformó un equipo multidisciplinario para dar seguimiento a la evolución del fenómeno de El Niño, evaluar sus posibles efectos sobre los sectores productivos y analizar las medidas que implemente el Gobierno para enfrentar sus consecuencias.
El equipo está integrado por especialistas en ambiente, finanzas, energía y producción agropecuaria, así como representantes de los capítulos de APEDE. Entre sus funciones estará identificar riesgos, monitorear las medidas adoptadas y formular recomendaciones dirigidas a las autoridades, empresas, productores y comunidades.
El presidente de APEDE, Alberto López Tom, explicó que la iniciativa busca transformar la información técnica en propuestas concretas. Señaló que el sector privado debe dar seguimiento a la evolución del fenómeno y aportar recomendaciones para el manejo del agua y la reducción de sus efectos económicos y productivos.
López Tom advirtió que El Niño no representa únicamente una disminución de las lluvias, sino que puede tener repercusiones en la disponibilidad de agua, la producción de alimentos, la generación y los costos de la energía, el empleo, la actividad empresarial y las operaciones del Canal de Panamá.
Desde el sector agropecuario, el presidente de la Comisión de Asuntos Agropecuarios de APEDE, Luis Carlos Díaz, indicó que la reducción de las lluvias ya comienza a sentirse en el litoral Pacífico, particularmente en el Arco Seco y las provincias centrales. Ante este escenario, planteó como prioritarias acciones como la construcción y rehabilitación de pozos, reservorios y abrevaderos para garantizar agua a los animales y cultivos.
El presidente de APEDE Capítulo Azuero, Manuel Gutiérrez, también destacó la necesidad de fortalecer la cosecha de agua de lluvia y aumentar la capacidad de almacenamiento mediante embalses. Explicó que Azuero ya enfrenta dificultades relacionadas con la disponibilidad y calidad del agua, situación que podría agravarse con la disminución de las precipitaciones.
El anuncio se realizó durante la Reunión Mensual de APEDE, titulada “Panamá frente al desafío de El Niño: Canal y su impacto económico en el país”, que contó con las exposiciones de Erick Córdoba, gerente de la División de Hidrometeorología del Canal de Panamá, y David Sedda, contralor financiero de la Vicepresidencia de Finanzas de la vía interoceánica.
Córdoba explicó que el fenómeno podría prolongarse entre 12 y 18 meses y señaló que las proyecciones apuntan a una intensificación durante los próximos meses. Indicó que, entre mayo y agosto, las precipitaciones estuvieron por debajo del promedio y que existe una alta probabilidad de que las lluvias de octubre y noviembre no superen los niveles habituales, con una posible entrada anticipada de la estación seca.
El especialista informó que el Canal ya ha adoptado medidas para enfrentar la reducción de la disponibilidad hídrica. Entre ellas se encuentra la disminución de cuatro tránsitos diarios desde el 15 de septiembre y la reducción de 50 a 48 pies del calado máximo permitido para buques neopanamax. Este segmento representa entre 55% y 60% de las utilidades del Canal, según lo expuesto durante la reunión.
La cuenca hidrográfica del Canal también abastece de agua potable a más de dos millones de personas, por lo que la administración del recurso debe considerar tanto el consumo humano como la continuidad de las operaciones de la vía interoceánica. Según Córdoba, las medidas implementadas han permitido reducir en más de 40% el consumo diario de agua asociado al tránsito de buques.
En materia financiera, Sedda explicó que durante la sequía de 2023-2024 el Canal registró 2,700 tránsitos menos, equivalentes a una reducción de 21%, y dejó de transportar 88 millones de toneladas de carga. Esta disminución representó alrededor de B/.827 millones en ingresos no percibidos.
Para el año fiscal 2027, el Canal proyecta 1,265 tránsitos menos y una reducción de 32 millones de toneladas de carga. De acuerdo con las estimaciones presentadas, el impacto neto sobre los ingresos podría ubicarse entre B/.225 millones y B/.400 millones, dependiendo de la intensidad de la sequía, las restricciones operativas y la respuesta del mercado.
Como parte de las medidas de largo plazo, el Canal contempla B/.341.3 millones en nuevas inversiones para el año fiscal 2027, incluidos B/.82 millones destinados al proyecto de río Indio. La obra, estimada en B/.1,500 millones, aportaría capacidad hídrica adicional equivalente a entre 11 y 15 tránsitos diarios, o entre 4,000 y 5,500 tránsitos anuales.
La creación del equipo multidisciplinario permitirá a APEDE mantener un seguimiento permanente de la situación y contribuir, desde el sector empresarial, con análisis y propuestas frente a los desafíos que plantea El Niño para el agua, la producción, la economía y las operaciones del Canal de Panamá.
