Comunicado al país
Médico veterinario: pilar indispensable para la salud pública y la fauna silvestre
La Asociación Panameña de Médicos Veterinarios (APMV) al servicio del ambiente y la fauna silvestre, expresa su rechazo por la destitución injustificada y al margen de la ley, de varios de sus colegas que ejercen en la administración pública.
Esta decisión le asesta un duro golpe, no solo a un personal idóneo, especializado, con experiencia en salud pública veterinaria, fauna silvestre, vigilancia epidemiológica y protección ambiental, sino que trasciende mucho más al debilitar las capacidades técnicas esenciales del Estado construidas durante años, a través de un trabajo arduo, celoso y comprometido con la nación.
La Asociación de Médicos Veterinarios le aclara al país que no solo defiende el derecho al trabajo de sus colegas; defiende la prevención, la ciencia y la salud de todos los panameños.
El médico veterinario no se limita a la atención clínica de animales. Su ejercicio profesional es fundamental para la prevención y control de zoonosis, la vigilancia epidemiológica, la evaluación de riesgos sanitarios, la atención de emergencias de fauna y la protección de ecosistemas.
Nuestro rol es la primera línea de defensa para evitar que las enfermedades de los animales silvestres y domésticos pasen a los seres humanos (zoonosis). Al vigilar la salud de la fauna, protegemos directamente la vida y la salud de todas las familias panameñas, cumpliendo con las leyes nacionales y los acuerdos internacionales desde el enfoque de Una Sola Salud.
La pérdida de profesionales especializados en fauna silvestre y marina, compromete la capacidad del país para responder ante enfermedades emergentes, mortalidades, varamientos, contaminación y otros eventos que pueden afectar simultáneamente a los animales, los ecosistemas y la salud humana. Especies como cetáceos, tortugas, aves marinas y jaguares constituyen además importantes centinelas de la salud de nuestros ecosistemas.
La APMV exhorta a las autoridades para que revisen estas decisiones y evalúen responsablemente su impacto sobre la salud pública, la vigilancia sanitaria, la protección de la fauna silvestre y el patrimonio natural del país.
