El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advirtió que el fenómeno de El Niño podría representar un duro golpe para la seguridad alimentaria en Centroamérica, poniendo en riesgo los avances alcanzados en la lucha contra el hambre y la desnutrición.

El mayor riesgo se concentra en el Corredor Seco centroamericano, una región que se extiende desde el sur de México hasta Costa Rica y donde viven 10,5 millones de personas, en su mayoría dependientes de la agricultura de subsistencia.
La combinación de sequías prolongadas y lluvias extremas amenaza la producción de alimentos y los medios de vida de miles de familias.Según el organismo, las condiciones climáticas previstas para los próximos meses podrían agravar la pérdida de cultivos y reducir la disponibilidad de alimentos, por lo que insistió en la necesidad de actuar de manera anticipada para evitar un retroceso en la seguridad alimentaria de la región.
Panamá ha comenzado a prepararse para este impacto. El Gobierno de Panamá creó una comisión interinstitucional de alto nivel para dar seguimiento al Fenómeno de El Niño ante los esperados efectos en el sector agropecuario, suministro de agua, clima y las operaciones del Canal.
