90 familias y aproximadamente 270 personas recibieron atención durante una jornada humanitaria que permitió identificar daños habitacionales, inseguridad, vulnerabilidad económica y afectaciones psicosociales.

Soná, Veraguas, 2 de noviembre de 2026.

La Asociación de Trabajadores Sociales de Panamá (ATSOP), bajo la presidencia de la Mgtra. Kenia Batista, realizó una jornada de intervención humanitaria, reconocimiento territorial y acompañamiento social en comunidades de la provincia de Veraguas afectadas por el sismo registrado el pasado 9 de octubre de 2026. La iniciativa permitió acercarse a las familias damnificadas, conocer sus condiciones de vida, escuchar sus experiencias y entregar donaciones como expresión de solidaridad y compromiso gremial ante las situaciones de emergencia.

Durante el recorrido se visitaron las comunidades de Lagartero, Cañasitas, Farfán, Cañizal y Trinchera, donde se logró un acercamiento a 90 familias, que representan aproximadamente 270 personas, entre hombres, mujeres, personas adultas mayores, niños, niñas y personas con discapacidad. La jornada permitió reconocer diversas necesidades sociales, económicas, habitacionales y emocionales, evidenciando que las consecuencias de un desastre natural trascienden los daños materiales y afectan profundamente la estabilidad y el bienestar de las familias.

Comunidades rurales enfrentan dificultades para recuperar sus condiciones de vida

Durante las visitas domiciliarias y los recorridos comunitarios, la Junta Directiva, el personal administrativo de ATSOP y las colegas de Trabajo Social pudieron conocer directamente las condiciones en que permanecen las familias afectadas. Se identificaron viviendas con daños estructurales, pérdida de pertenencias, dificultades de acceso a determinados sectores y preocupación por la seguridad de los hogares, situaciones que requieren atención y seguimiento por parte de las instituciones competentes.

Uno de los aspectos más significativos de esta experiencia fue escuchar los relatos de quienes vivieron el movimiento sísmico y sus consecuencias. Las familias compartieron sus temores, la incertidumbre sobre el futuro y la preocupación por recuperar sus viviendas y condiciones habituales de vida. Estos testimonios permitieron reconocer la importancia de la escucha activa, el acompañamiento psicosocial y la intervención profesional del Trabajo Social en los procesos de recuperación comunitaria.

La agricultura y la ganadería constituyen el sustento de numerosas familias

En el reconocimiento de las condiciones socioeconómicas de las comunidades visitadas, se identificó que sus habitantes se dedican principalmente a actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería, mientras que otros laboran en fincas privadas. Estas ocupaciones representan importantes fuentes de ingresos y subsistencia para las familias rurales, cuya estabilidad económica depende, en gran medida, de las oportunidades laborales y productivas existentes en sus territorios.

Esta realidad adquiere especial importancia ante las consecuencias del sismo, considerando que los daños habitacionales, las dificultades de movilidad y las condiciones de vulnerabilidad pueden comprometer no solamente la seguridad de las viviendas, sino también la continuidad de las actividades productivas y la economía familiar. Desde la perspectiva del Trabajo Social, resulta fundamental que las estrategias de recuperación contemplen la protección de los medios de subsistencia, el acceso a recursos y el fortalecimiento de las capacidades comunitarias.

La inseguridad obliga a algunas familias a abandonar los albergues y regresar a sus viviendas

Una de las situaciones más preocupantes conocidas durante el recorrido fue la inseguridad que enfrentan algunas familias damnificadas. Según testimonios recogidos en las comunidades, se han presentado sustracciones de pertenencias personales, entre ellas tanques de gas, motores fuera de borda y otros artículos que permanecían en las viviendas afectadas.

Esta problemática ha provocado que algunas personas decidan abandonar los albergues temporales y regresar a sus propiedades por temor a perder los bienes que lograron conservar. La situación representa un riesgo adicional, especialmente cuando las viviendas presentan daños o no reúnen condiciones adecuadas de seguridad.

El temor a nuevos robos mantiene a las familias en un estado permanente de alerta, preocupación e incertidumbre, incrementando las afectaciones emocionales derivadas del desastre. Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad comunitaria, la protección del patrimonio familiar y la coordinación entre las autoridades responsables de la atención de emergencias.

Desde el Trabajo Social se considera indispensable que las respuestas institucionales garanticen no solamente alojamiento temporal y asistencia material, sino también condiciones de seguridad y protección que permitan a las familias permanecer en espacios adecuados sin temor a perder sus pertenencias.

ATSOP entrega donaciones al Hospital Dr. Ezequiel Abadía de Soná

Como parte de la jornada humanitaria, la Asociación de Trabajadores Sociales de Panamá realizó la entrega de donaciones e insumos al Hospital Dr. Ezequiel Abadía de Soná, centro hospitalario que también sufrió afectaciones en su infraestructura como consecuencia del movimiento sísmico del 9 de octubre.

Esta contribución constituye una muestra de solidaridad con el personal de salud y con la población que depende de los servicios hospitalarios de la región, reconociendo la importancia de fortalecer la capacidad de atención de las instituciones sanitarias ante situaciones de emergencia y desastres naturales.

Solidaridad con adolescentes y bebés del Albergue Casa Hogar de Soná

La misión humanitaria también incluyó una visita al Albergue Casa Hogar de Soná, institución que brinda protección a 19 adolescentes mujeres en situación de riesgo social, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años, y tres bebés de entre 0 y 1 año.

Durante la visita se realizó la entrega de alimentos, agua e insumos de primera necesidad, como parte del compromiso del gremio con la protección de poblaciones en condiciones de vulnerabilidad social.

Esta experiencia permitió reconocer la importancia de respaldar a las instituciones dedicadas al cuidado y protección de niñas, adolescentes y bebés, especialmente ante situaciones de emergencia que pueden incrementar sus necesidades de atención, seguridad y bienestar integral.

El Trabajo Social: una profesión indispensable antes, durante y después de los desastres

La jornada evidenció que la intervención del Trabajo Social constituye un componente fundamental en la gestión integral del riesgo y la atención de las emergencias. Su participación permite identificar necesidades sociales, reconocer factores de vulnerabilidad, valorar las condiciones familiares y comunitarias, promover redes de apoyo y contribuir a la coordinación de respuestas institucionales.

La Mgtra. Kenia Batista, presidenta de ATSOP, destacó la importancia de visibilizar las consecuencias sociales que permanecen después de un desastre, especialmente en las familias que han perdido parte de su patrimonio, su tranquilidad y sus condiciones habituales de vida.

La intervención profesional debe considerar las particularidades de cada grupo poblacional, especialmente de las personas adultas mayores, personas con discapacidad, mujeres, niños, niñas y adolescentes, quienes pueden enfrentar mayores dificultades para acceder a recursos, servicios de protección y oportunidades de recuperación.

Asimismo, la experiencia permitió reconocer la necesidad de fortalecer la presencia de profesionales de Trabajo Social en los equipos de respuesta ante emergencias, tanto en las acciones preventivas como durante la atención inmediata y en los procesos posteriores de recuperación y reconstrucción del tejido social.

Una experiencia de solidaridad, escucha y compromiso humano

Más allá de las donaciones entregadas, la gira representó una oportunidad para conocer de cerca las realidades que enfrentan las comunidades rurales de Veraguas. Los testimonios de las familias, sus preocupaciones por la seguridad, las dificultades económicas y las condiciones de sus viviendas constituyen elementos que requieren atención integral y respuestas sostenidas.

ATSOP reafirma su compromiso de continuar promoviendo la participación del Trabajo Social en los procesos de prevención, intervención y recuperación ante situaciones de calamidad y desastres naturales, destacando que la asistencia humanitaria debe acompañarse de protección social, respeto a los derechos humanos y fortalecimiento de las capacidades comunitarias.

Porque después de un desastre no solamente se reconstruyen viviendas; también es necesario recuperar la seguridad, la confianza, los medios de vida y la esperanza de las familias.


ASOCIACIÓN DE TRABAJADORES SOCIALES DE PANAMÁ (ATSOP)

Comprometidos con la dignidad humana, la solidaridad y la reconstrucción del tejido social.

Mgtra. Kenia Batista
Presidenta de ATSOP

Junta Directiva Nacional
Personal Administrativo

Juntas Capitulares

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