La propuesta busca que los países cuenten con recursos y mecanismos de respuesta definidos antes de una emergencia para proteger a las familias, los negocios y las finanzas públicas.
La pérdida de una vivienda, el cierre de un negocio o la interrupción de los ingresos familiares pueden prolongarse mucho después de un desastre. Para acelerar esa recuperación, un informe impulsado por Mapfre, CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y la Fundación Iberoamericana Empresarial (FIE) propone que los países de Iberoamérica incorporen la protección financiera a sus estrategias de prevención y respuesta.

El documento, titulado Hacia una Estrategia Iberoamericana de Respuesta a los Desastres de Origen Natural: Resiliencia, Seguro y Alianzas Público-Privadas, plantea complementar la protección civil con seguros, financiación preventiva y acuerdos entre el sector público y el privado. El objetivo es disponer de fondos y reglas de actuación antes de que ocurra una emergencia, para atender las pérdidas y comenzar la reconstrucción con mayor rapidez.
La propuesta responde a una brecha que deja expuesta a buena parte de la región: según estimaciones de Mapfre recogidas en el informe, en torno al 81% de las pérdidas económicas por desastres de origen natural no estuvo asegurado en la última década. Ese costo recae sobre los hogares, las empresas y el Estado, y puede comprometer tanto la recuperación de las comunidades como los recursos destinados a otros servicios públicos.
Durante los últimos cincuenta años, estos eventos han dejado cerca de cien mil víctimas mortales y pérdidas superiores a los 360 mil millones de dólares en América Latina y el Caribe, de acuerdo con los datos recogidos en el documento. Aunque la región ha avanzado en sistemas de alerta temprana, evacuación y atención de emergencias, los autores advierten que también necesita fortalecer su capacidad económica para afrontar sus consecuencias.
La protección de viviendas y negocios en Panamá
En Panamá, el mercado asegurador cerró 2025 con 2.105,85 millones de dólares en primas, según la Superintendencia de Seguros y Reaseguros. El ramo de incendio y multirriesgos, que incluye coberturas para viviendas y negocios, alcanzó 228 millones de dólares, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
“Para Panamá, este informe abre una conversación necesaria sobre cómo ampliar el acceso a coberturas comprensibles y adecuadas a los riesgos de las familias y de sus actividades económicas. También debemos vincular el aseguramiento con la prevención: reducir la exposición de una vivienda o preparar a un negocio para seguir operando limita las pérdidas y acelera la recuperación”, señaló Oscar Ortega, CEP de Mapfre Panamá.
La estrategia se organiza en diez principios, cuya aplicación requiere coordinación entre autoridades, aseguradoras y otros actores que participan en la gestión del riesgo:
Decálogo para implementar la Estrategia Iberoamericana de respuesta a los desastres de origen natural
1.- Integrar la resiliencia financiera como prioridad de Estado.
2.- Reducir la brecha de protección frente a los desastres de origen natural.
3.- Priorizar los riesgos, activos y actividades de mayor impacto económico y social.
4.- Impulsar alianzas público-privadas con reglas claras.
5.- Preservar la disponibilidad y sostenibilidad de las coberturas.
6.- Garantizar pagos rápidos, transparentes y verificables.
7.- Utilizar la innovación tecnológica y financiera para ampliar la cobertura.
8.- Vincular el aseguramiento con la prevención y la reducción del riesgo.
9.- Construir estándares y capacidades iberoamericanas compartidos.
10.- Avanzar mediante un multilateralismo flexible y orientado a resultados.

Ante la recurrencia de estos fenómenos, es clave contar con instrumentos financieros predefinidos, adecuados a distintos tipos de riesgo y momentos de intervención, como los seguros, esquemas público-privados y otras herramientas de liquidez y transferencia de riesgo que permiten disponer de fondos y reglas de actuación ya definidas, evitando improvisaciones cuando se produce una emergencia.
El informe fue elaborado por Manuel Balmaseda, Ángel Melguizo y Víctor Muñoz, especialistas en economía, ingeniería y políticas públicas. La FIE lo presentó el 19 de octubre en Madrid a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con miras a su análisis en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de noviembre.
